ORQUESTA NACIONAL DE ESPAÑA

Christian TETZLAFF, violín

David AFKHAM, director titular

Obertura “Pollença”. Estrena absoluta.
Antoni Parera Fons (1943, Manacor)
Obra per encàrrec de l’Orquestra i Cor Nacionals d’Espanya

Concert per a violí i orquestra en mi menor, op. 64
F. Mendelssohn (1809-1847)

I. Allegro molto appassionato (mi menor)
II. Andante (do major)
III. Allegretto non troppo – Allegro molto vivace (mi major)

Pausa

Simfonia núm. 3 en la menor, op. 56 “Escocesa”
F. Mendelssohn

NOTAS AL PROGRAMA

Bàrbara Duran Bordoy

Musicóloga y escritora

Sobre la belleza de la proporción: Mendelssohn y Parera Fons

El programa de hoy no debe conducir a engaño. La época, el contexto social y el estilo compositivo de los dos autores programados, Mendelssohn (1809-1847) y Parera Fons (1943), son totalmente diferentes, pero comparten elementos similares en su concepción compositiva: amor por el equilibrio formal y una rara luminosidad interna. Son precisamente estos dos elementos los que permiten encuadrarlos en una tradición clásica del arte, entendida como la que muestra un balance refinado entre la vertiente apolínea de la música —la de las proporciones comedidas y estructuras claras— y el carácter más dionisíaco que despliega vitalidad y expresividad.

En una entrevista, hace unos años, Parera Fons comentaba que la música de raíz popular, la perteneciente a la tradición oral, forma parte del universo musical propio de una forma inconsciente. «Melodías que están guardadas en la memoria, como en un cajón, pero que un día regresan sin querer». Él, en esta obra encargada por la OCNE (estreno absoluto en esta edición del Festival de Pollença 2022), abre su cajón personal y saca de allí la melodía de los Cavallets (‘Caballitos’) de Pollença, la que un día Baltasar Samper recogió hacia el 1924; y ésta es una de las tonadas que ancla, inmediatamente, la memoria sonora de la ciudad. La Obertura comienza con una introducción un poco misteriosa, donde las trompetas inician un tema con regusto histórico. Sin evocar ningún recuerdo concreto, se va dibujado un paisaje sonoro que mezcla diferentes motivos melódicos que preparan la entrada a una danza vital y juguetona; y este paisaje se va completando con las entradas de las trompas, que despliegan cierta solemnidad, con pequeños motivos de enlace a cargo de la sección de viento-madera y cuerda. Una de las características de esta obertura es la presencia de una base rítmica muy enérgica, y este hecho, conjuntamente con los cambios métricos que delimitan las secciones formales, empuja la Obertura hacia una rueda de vitalidad exuberante. En cualquier caso, más que imitaciones directas del repertorio pollensín, Parera Fons parece recordar las tonadas como un elemento que se convierte en la base para la elaboración de este material casi en forma de variación, y añade todos los detalles que su creatividad le sugiere, transformando las antiguas aportaciones en una obra contemporánea. Esta obra, por tanto, parte de elementos de la música tradicional que no condicionan en absoluto las armonías o tratamientos melódicos que usa Parera Fons, sino que conforman la herramienta que permite el trabajo creativo hacia una fusión estilística, finalmente, llena de modernidad.

Si una voz instrumental puede sintetizar la entrada al Romanticismo, quizás sea el violín solista que abre el Concierto en mi menor de Mendelssohn. Lirismo, pero también una especie de peso vital que se transforma en una voz apasionada, íntima, expresiva y libre musicalmente, donde se pueden encontrar las semillas del Romanticismo pleno. En el primer tiempo, el violín exhibe una melodía incansable, su protagonismo no impide que la orquesta haga de interlocutora: en ciertos momentos el violín desciende al registro grave para dejar el primer plano sonoro a la orquesta. Destaca también la ubicación de la cadenza virtuosística, justo antes de la reexposición y no al final.

El tema inicial del segundo tiempo esparce ternura y volverá a aparecer después de una sección central, en cambio el tercer tiempo empieza con una pequeña introducción del viento metal a la que sigue un tema rampante, virtuoso e imparable. Es una garantía saber que los detalles técnicos de esta pieza fueron trabajados durante siete años con el violinista amigo de Mendelssohn, Ferdinand David, que siguió el proceso de composición desde 1838 hasta su estreno en Leipzig en 1845. Esta larga gestación, combinada con una inusual fuerza expresiva, hacen de este concierto para violín uno de los más espectaculares de toda la historia de la música.

La Sinfonía núm. 3 en la menor op. 53 “Escocesa” siguió un camino parecido. En 1829, siguiendo los esquemas educativos previstos para hombres de familias acomodadas de la época, Mendelssohn inició un viaje de «descubrimiento» del mundo que le llevó de su casa a Londres y Edimburgo. La famosa visita a la cueva de Fingal fue la base para la composición de la obertura Les Hèbrides; es obvio que este viaje caló en el alma de Mendelssohn, porque ya entonces empezó a dar vueltas a la creación de una sinfonía. Una excursión a las ruinas de la capilla del palacio de Holyrood le hizo conectar con el pasado histórico de Escocia y la memoria de la reina María; y aquella misma tarde escribió a su casa, describiendo la visita y la composición de unos doce compases que, al parecer, acabarían siendo el fondo inicial del Andante. Los violines comienzan con una voz que poco a poco conduce a un tema con personalidad, oscuro y melancólico; su conclusión hace llegar un Allegro ma un poco agitato, que se va abriendo poco a poco hacia un carácter dramático y sugerente. Las cuerdas, en breves figuras a contratiempo, son iluminadas por las llamadas del viento-metal. El clarinete es el primero en hacer aparecer un motivo que, indudablemente, remite a ritmos populares escoceses.

El segundo movimiento, Vivace non troppo, exhibe un tema ligerísimo que despierta a toda la orquesta, y parece marcar el contraste con el tercero, Adagio. Este movimiento recuerda a la Escocia misteriosa, la de las leyendas; un aire delicado propicia el paso a una poderosa homofonía. Sin dejar el tono de epopeya y grandiosidad, el material se combina con pequeñas secciones llenas de lirismo. Encabeza el cuarto movimiento, Allegro vivacissimo, un tema magnífico, de cierta solemnidad, una suerte de marcha victoriosa. Aunque la Sinfonía Escocesa no contiene un programa descriptivo cerrado, es inevitable pensar en una referencia clara al pasado histórico de Escocia.

Mendelssohn y Parera Fons, los dos protagonistas del programa de hoy, beben de la inspiración de la música popular: Mendelssohn hace una referencia indirecta a las baladas y danzas escocesas con un inspirado diseño melódico y rítmico; Parera Fons se basa en la danza pollensina para capturar la esencia huidiza de la identidad del pueblo. Pero más allá, cabe destacar un rasgo común entre los dos creadores, y es lo que podría describirse como una elegancia sencilla y natural; una hermosa proporción entre todos los elementos que conforman sus producciones musicales.

ORQUESTA Y CORO NACIONALES DE ESPAÑA

La Orquesta Nacional de España fue fundada en 1937, durante la Guerra Civil española, y se relanzó definitivamente en 1942. Desde entonces desarrolla una ininterrumpida e intensa labor concertística, con una amplia temporada en Madrid – desde el año 1988 tiene su sede en el Auditorio Nacional de Música-, participa en los principales festivales españoles y realiza giras por España así como por diversos países de Europa, América y Asia.

Ahora, con más de ochenta años de historia, la Orquesta y Coro Nacionales de España –juntos desde 1971- se encuentran en una nueva etapa desde que en 2019 se nombrara al maestro David Afkham como director titular y artístico de la agrupación y a Félix Palomero como director técnico, en la que la búsqueda continua de la excelencia artística, la modernización y la apertura son los criterios básicos sobre los que se asienta su actividad.

La Orquesta y Coro Nacionales de España, que ha sabido consolidar el carácter innovador de su programación –gracias a la inclusión de nuevos formatos en anteriores temporadas– y su capacidad para generar nuevas audiencias, se convierte en una orquesta de referencia indiscutible de nuestro país. Entre sus objetivos figura el de situarse también como una orquesta de referencia en Europa a medio plazo.

Con anterioridad al maestro Afkham, el podio de la Orquesta Nacional de España ha sido ocupado de manera estable por Bartolomé Pérez Casas, Ataúlfo Argenta, Rafael Frühbeck de Burgos -quién más veces ha dirigido a la agrupación-, Antoni Ros-Marbà, Aldo Ceccato, Jesús López Cobos y Josep Pons. Como directores invitados, la Orquesta Nacional ha contado con maestros de la talla de Sergiu Celibidache, Igor Markevitch, Rafael Kubelik, Zubin Mehta, Yuri Temirkanov, Gustavo Dudamel, Semyon Bychkov, Christoph Eschenbach o Juanjo Mena. Del mismo modo, la orquesta ha colaborado con los más destacados solistas vocales e instrumentales de la segunda mitad del siglo XX.

Así mismo, las dos instituciones apuestan claramente por favorecer la igualdad en el acceso a la música y la cultura; por ello siguen desarrollando numerosas actividades basadas no sólo en el ámbito socioeducativo (Pintasonic, En Familia y conciertos escolares) sino con la colaboración social en diversos colectivos con necesidades específicas. La Orquesta y Coro Nacionales de España es una unidad de producción dependiente del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Ministerio de Cultura y Deporte.

DAVID AFKHAM, Director

Nacido en Friburgo (Alemania) en 1983, David Afkham es director titular y artístico de la Orquesta y Coro Nacionales de España desde septiembre de 2019, tras su mandato como director principal de esta institución desde 2014. A lo largo de estos años ha presentado ambiciosos programas como los Gurrelieder de Schönberg, la Sinfonía núm. 6 de Mahler, la Sinfonía núm. 9 de Bruckner, la Sinfonía fantástica de Berlioz, el Réquiem de Brahms, La creación de Haydn, así como representaciones semiescenificadas de El holandés errante, Elektra, La pasión según San Mateo, El castillo de Barbazul y Tristán e Isolda.

David Afkham comenzó a estudiar piano y violín a los seis años en su ciudad natal. A los quince años ingresó en la Universidad de Música de Friburgo para continuar sus estudios de piano, teoría musical y dirección, que amplió en la Escuela de Música Liszt de Weimar. David Afkham fue el primer receptor de la beca Bernard Haitink para jóvenes talentos y asistió a este director de orquesta en numerosos proyectos, incluidos ciclos sinfónicos con la Sinfónica de Chicago, la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam y la Orquesta Sinfónica de Londres. Ganador del primer premio del Concurso de Dirección Donatella Flicken 2008 en Londres, fue también el primer galardonado en el Premio Jóvenes Directores de Nestlé y el Festival de Salzburgo en 2010. Fue director asistente de la Gustav Mahler Jugendorchester entre 2009 y 2012.

David Afkham colabora también de forma habitual como director invitado con algunas de las mejores orquestas y teatros de ópera del mundo, y se ha ganado la reputación de ser uno de los directores alemanes más solicitados de los últimos años. Sus proyectos para la temporada 21/22 incluyen colaboraciones con las orquestas sinfónicas de Minnesota y Pittsburgh en los Estados Unidos y con la Orquesta Sinfónica de Viena y la de la BBC de Escocia en Europa.

CHRISTIAN TETZLAFF, violín

Los conciertos con Christian Tetzlaff a menudo se convierten en una experiencia existencial tanto para el intérprete como para el público.

Los aspectos más destacados de la temporada 2021/2022 incluyen conciertos con la Tonhalle Orchestra  Zurich, la Orquesta Filarmónica de Londres, Orquesta Filarmónica de Bergen, Orchestra della Svizzera Italiana, Orquesta Sinfónica de San Francisco, Orquesta Sinfónica de Montreal, Deutsches Symphonie-Orchester Berlin, NDR Radiophilharmonie y NDR Elbphilharmonie Orchestre. En otoño de 2021 estuvo de gira con la Konzerthausorchester Berlin bajo la dirección de Christoph Eschenbach y será solista en el proyecto Haydn2032 de la Kammerorchester Basel bajo la dirección de Giovanni Antonini. También ofrecerá varios recitales a dúo con los pianistas Lars Vogt y Leif Ove Andsnes.

Tetzlaff es invitado regularmente a importantes instituciones como la Filarmónica de Berlín, la Orquesta Filarmónica de Seúl, la Filarmónica de Dresde y el Wigmore Hall de Londres. Tetzlaff ha aparecido con orquestas como  la Filarmónica de Viena, la Filarmónica de Nueva York, la Concertgebouworkest y las principales orquestas de Londres. Ha trabajado con directores como Celibidache, Haitink, Maazel y Masur, y más recientemente con Barbara Hannigan, Christoph von Dohnányi, Paavo Järvi, Vladimir Jurowski, Andris Nelsons, Sir Simon Rattle, Esa-Pekka Salonen y Michael Tilson Thomas.

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Convent de Sant Domingo

C/. de Pere J. Cànaves Salas, s/n

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T.(+34) 971 899 323

Horari oficina

De dimarts a dissabte de 10.00 a 13.30h

Dijous de 16.30 a 19.00

Per a reservar i comprar entrades el mateix dia del concert, de 20.30 a 22.00h