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miércoles 7 de agosto / 22.00 h

Orquestra Simfònica Illes Balears

Manuel Hernández Silva,Director
Pacho Flores,Trompeta
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Programa

I

Akbank Bunka Christian Lindberg (1968)

Escualo Ástor Piazzolla (1921 – 1992)

Morocota Pacho Flores (1981)

La Fleur de Cayenne Paquito D’Rivera (1948)

Solista: Pacho FLORES

II

Simfonia núm. 4 en fa menor, op. 36 P. I. Txaikovski (1840 – 1893)

  • 1. Andante sostenuto — Moderato con anima — Moderato assai, quasi Andante — Allegro vivo
  • 2. Andantino in modo di canzona
  • 3. Scherzo: Pizzicato ostinato — Allegro
  • 4. Finale: Allegro con fuoco

Notas al programa

Antoni Pizà, escritor y musicólogo

Bajo el signo del eclecticismo y el hibridismo

Ecléctico y multicultural, el programa que presenta la Orquesta Sinfónica Illes Balears es un viaje por diferentes tradiciones musicales. La primera parte se caracteriza por el mundo de la trompeta virtuosística y los sonidos de América Latina; la segunda es una inmersión en la tradición sinfónica rusa y los colores orquestales de la gran orquestra europea.

Pacho Flores (Venezuela, 1981) es uno de los grandes virtuosos de la trompeta contemporánea. Formado en el prestigioso Sistema de Venezuela, desde hace años vive y trabaja en Europa. Como intérprete ha recibido unánimes elogios y como compositor ha incorporado las formas de la música tradicional de su país –el jopopo, sobre todo– a lenguajes contemporáneos que incluyen el jazz y las músicas de vanguardia. Una de sus composiciones, Morocota, supuestamente hace referencia a una de las antiguas monedas de las Américas y se basa en el joropo. La historia de la música –y ya se ha dicho muchas veces– es una cadena de hibridismos, mezclas y criollismos. Esta afirmación es especialmente acertada cuando se refiere a la música americana. Por ejemplo, el antiguo fandango, un género musical de salón aristocrático español, que debía bailarse con mesura, elegancia y noble frialdad, en América se “criolliza”, incorpora elementos africanos y nativos del continente y se transforma, entre otras cosas, en el joropo. En Venezuela, a pesar de que conserva algunos elementos europeos, es sobre todo un género lúdico y sensual, música de gresca y fiesta que deja de lado los prejuicios aristocráticos para aceptar los placeres del entretenimiento.

Paquito D’Rivera (Cuba, 1948) es uno de los grandes camaleones de la música actual. Virtuoso del clarinete y el saxo, es compositor de rock, jazz y géneros clásicos. La Fleur de la Cayenne es también un homenaje al joropo de Venezuela y revela su hibridismo en ritmos sincopados y rápidos que invitan a la fiesta y al baile. Obra de gran popularidad, hay versiones de esta composición para diversos instrumentos solistas (como la flauta o la trompeta) y diversas formaciones orquestales de acompañamiento que van desde la orquesta clásica de cámara hasta la big band de jazz. Astor Piazzolla (Argentina, 1921-92), como D’Rivera, también fue un músico camaleónico, ecléctico e híbrido. Formado primero como compositor clásico, pronto regresó a sus orígenes en el mundo del tango, pero lo transformó en lo que se acabaría denominando nuevo tango, o sea un género de tango de concierto (para escuchar y no para bailar) que hibrida el tango tradicional con elementos clásicos como el contrapunto, la fuga y formas de variaciones como la passacaglia. Tanto Escualo como Oblivion, dos muestras de este nuevo tango, son obras que han conseguido que el nombre de Piazzolla se haya hecho inmortal.

Como Pacho Flores, Christian Lindberg (Suecia, 1958) es un virtuoso de su propio instrumento, el trombón, y un afamado compositor, habiendo recibido encargos de las principales instituciones musicales europeas. Este es el caso de Akbank Bunka (con tres movimientos: Akolebank, Japabunka, Turkjazz), encargo de la Scottish Chamber Orquestra del 2004. El título mezcla incongruentemente, como con un guiño, el nombre de un banco y la palabra japonesa bunka (cultura). Musicalmente se trata de un concerto para trompeta y orquestra en el que destacan, por una parte, el gran virtuosismo del solista que tiene que hacer mil filigranas con el instrumento y, por otra, las influencies de las músicas asiáticas a través de la incorporación de escalas pentatónicas, entre otras cosas, así como pinceladas del mundo del jazz y las músicas cultas de vanguardia. El compositor ha explicado que su eclecticismo a veces puede incluir tanto el influjo de Miles Davis y su icónico Sketches of Spain como las bandas sonoras de los westerns de Sergio Leone, entre muchas otras fuentes de inspiración.

Piotr I. Chaikovski (Rusia, 1840-93) dedicó su Sinfonía nº 4 en fa menor, op. 36 (los movimientos son: Andante sostenuto, Andantino, Scherzo: Pizzicato ostinato, y Finale: allegro con fuoco) a Nadezhda von Meck, la excéntrica mecenas que ganaría una inmensa fortuna con la creación de la red ferroviaria de Rusia para perderla posteriormente debido a varios descuidos administrativos y a los largos y hedonistas veranos en Cannes y Montecarlo. La obra empieza y acaba con una fanfarria que recuerda las famosas cuatro notas iniciales de la Quinta de Beethoven. Por eso, a veces, se ha denominado a esta obra “El destino”. En todo caso, aquí se acaban las coincidencias con Beethoven. Chaikovski es sobre todo un gran “melodista”. Este elemento de la música es primordial para él y para sus intenciones expresivas; Beethoven, en cambio, es un “arquitecto” cuya preocupación principal es la organización y la sintaxis de su discurso. Consecuentemente, Chaikovski adapta la forma sonata (la arquitectura o estructura musical casi perfecta) al poema sinfónico (una cadena de melodías narrativas) y el resultado no acaba de ser ni una sinfonía beethoveniana ni un poema sinfónico al estilo de Liszt, sino un híbrido de ambos. Este hibridismo formal seguramente explica que la obra no fuera bien recibida al principio; ni el público ni los críticos entendieron que Chaikovski se movía entre dos géneros sin definirse por ninguno. Ahora bien, el tiempo le ha hecho justicia y ahora mismo es una obra que todas las grandes orquestras del mundo tienen en repertorio. Incluso Pink Floyd la adaptó a la canción “Wish You Were Here”, y una película de pocos años atrás, Birdman, la incorpora en su banda sonora. Algo debe tener, entonces, esta obra ―posiblemente el eclecticismo y el hibridismo.

Biografías

La Orquesta Sinfónica Islas Baleares

La Orquesta Sinfónica Islas Baleares

La Orquesta Sinfónica Islas Baleares está considerada uno de los referentes sinfónicos en España. Fue creada en el año 1988 bajo la institución denominada Fundació Pública de les Balears per a la Música, de la que formaban parte el Gobierno Balear, el Ayuntamiento de Palma y el Consell de Mallorca.

A pesar de que la historia del sinfonismo en las Islas Baleares data de los años 40, la formación de la orquesta tal y como hoy la conocemos se debe al Maestro Luís Remartínez, que fue su titular y director artístico desde el año 1988 hasta el año 1994. Después le han seguido los siguientes Maestros: Philippe Bender (1994-1997 y 2005-2009), Salvador Brotons (1997-2000 y 2009-2013), Geo„rey Simon (2001-2002), Edmon Colomer (2002-2005) y Josep Vicent (2013-2014). En la actualidad el Maestro Pablo Mielgo es su director titular, compartiendo la dirección artística con Joji Hattori, principal director invitado.

La Orquesta desarrolla su temporada regular en el ámbito sinfónico (temporada de abono en el Auditorium de Palma, conciertos sinfónicos en Menorca, Ibiza y Formentera, temporada de abono en el Auditorium de Manacor, conciertos extraordinarios en Mallorca), así como en el ámbito lírico (temporadas de ópera de la Fundación Teatro Principal de Palma y de la Fundació Menorquina de l’Òpera). En su temporada de verano, la OSIB desarrolla el Festival “Veranos Sinfónicos” con el Castillo de Bellver como sede principal, y colabora con otros Festivales como el de Pollença o el Formentor Sunset Classics. Además de su programación artística, desarrolla una extensa labor pedagógica mediante el programa “Sinfónica en Familia”, así como el programa “Sinfónica en Sociedad”, con el cual acerca la música a colectivos en riesgo de exclusión social, entre otros.

Durante los últimos 25 años, la Orquesta ha acompañado a solistas de relevancia internacional como Juan Diego Flórez, Kiri Te Kanawa, Teresa Berganza, Joaquín Achúcarro, Piotr Anderszewski, María Bayo, Simón Orfila, Katia y Marielle Labèque y el joven Francisco Fullana.

La OSIB ha actuado en numerosas ocasiones fuera de las islas, destacando su reciente viaje al Teatro Real de Madrid junto al tenor Juan Diego Flórez, el viaje a Zúrich para un concierto junto a la mezzo Kate Lindsey, el concierto en el Radio Hall France de París con Khayia Buniatishvili y el concierto en la Sala de Derechos Humanos de la ONU.

Manuel Hernández-Silva

Manuel Hernández-Silva

Director Musical y Artístico de la Orquesta Filarmónica de Málaga
Director Musical y Artístico de la Orquesta Sinfónica de Navarra

Se graduó en el conservatorio superior de Viena con matrícula de honor en la cátedra de los profesores Reinchard Schwarz y Georg Mark. En el año de su diplomatura ganó el concurso de dirección Forum Jünger Künstler convocado por la Orquesta de Cámara de Viena, dirigiendo a esta formación en la Konzerthaus de la capital austríaca.

Ha dirigido en grandes festivales internacionales y es un invitado habitual de orquestas españolas y extranjeras. Ha sido director titular de la Orquesta de Córdoba, director principal invitado de la orquesta Simón Bolívar de Caracas, con la que trabajó intensamente durante más de cinco años, y director musical de la Orquesta Joven de Andalucía. Actualmente es director titular y artístico de las orquestas Filarmónica de Málaga y Sinfónica de Navarra.

El maestro Hernández-Silva desarrolla una intensa actividad docente impartiendo cursos internacionales de dirección, así como numerosas conferencias. Todo ello le ha valido el reconocimiento de los músicos con los que ha trabajado, el del público y el de la crítica especializada.

Ha actuado como director invitado con orquestas como Wienner Symphoniker, WDR Rundfunkorchester, Rheinische Philharmonie, Wuppertal Symphony, Israel Symphony, Prague Radio Symphony, Janacek Philharmonic, Nord Czech Philharmonic, Olomouc Philharmonic, Biel Symphony Orchestra, Mulhouse Symphony, Tucson Symphony, Seoul Philharmonic, Bohuslav Martinů Philharmonic, Hradec Králové Philharmonic, Sinfónica Nacional de México, Sinfónica de Puerto Rico, Filarmónica de Buenos Aires, Sinfónica Nacional de Chile, Sinfónica de Venezuela, Sinfónica de Caracas u Orquesta Simón Bolívar.

En España ha dirigido la Real Filharmonía de Galicia, Oviedo Filarmonía, Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, Orquesta Sinfónica de Bilbao, Orquesta Sinfónica de Euskadi, Orquesta Sinfónica de Navarra, Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña, Orquesta Sinfónica del Vallés, Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, Orquesta Ciudad de Granada, Orquesta de Córdoba, Orquesta Filarmónica de Málaga, Orquesta de Extremadura, Orquesta Sinfónica de Castilla y León, Orquesta Sinfónica de RTVE, Orquesta de la Comunidad de Madrid, Orquesta Nacional de España, Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, Orquesta Sinfónica de Tenerife y Orquesta Sinfónica de las Islas Baleares; y en importantes festivales como la Quincena Musical Donostiarra, Festival Internacional de Música y Danza de Granada, Festival de Úbeda o Festival de Cemski-Krumlov en la República Checa.

Pacho Flores

Pacho Flores, trompeta

Formado en el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, ha obtenido el primer premio en el Concurso Internacional Maurice André –el concurso de trompeta más importante del mundo-, también en el Concurso Internacional Philip Jones y en el Concurso Internacional Cittá di Porcia, y recientemente ha sido galardonado con la Medalla de Oro de los Global Music Awards, junto a Jesús ‘Pingüino’ González, por Entropía, su proyecto para trompeta y guitarra grabado en Deutsche Grammophon.

Sus apariciones como solista incluyen orquestas como la Sinfónica de Norrköping, Filarmónica de Turku, Norddeutsche Philharmonie Rostock, Arctic Philharmonic, Philharmonie Salzburg, Kymi Sinfonietta, Het Gelders Orkest, Filarmónica de Kiev, Camerata de San Petersburgo, Ensemble Orchestral de París, Orquesta NHK de Japón, Sinfónica de Tokio, Filarmónica de Osaka, Nacional de México, Filarmónica de Málaga, Sinfónica de Baleares, Sinfónica de Tenerife, Real Filarmonía de Galicia, Sinfónica de Bilbao, Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, etc. Ha ofrecido recitales en salas como el Carnegie Hall de Nueva York, la Sala Pleyel de París y la Opera City de Tokio.

Su próximos compromisos incluyen orquestas como la Sinfónica de Tucson, Royal Liverpool Philharmonic, Orquesta de RTVE, Orquesta de Stavanger, Filarmónica de Gran Canaria, Orquesta del Teatro Colón de Buenos Aires, Oviedo Filarmonía, Filarmónica de Louisiana, Filarmónica de Estrasburgo, Sinfónica de Navarra, Sinfónica de San Diego, Nacional de la Radio de Polonia, Sinfónica del Estado de São Paulo, Orquesta de Cámara Sueca, Nacional de Puerto Rico, etc.

Miembro fundador del Quinteto de Metales Simón Bolívar, ha estado de gira con él por Europa, América y Japón. Experimentado músico orquestal, Flores ha tocado como primera trompeta en la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, la Orquesta Saito Kinen de Japón y la Sinfónica de Miami, bajo la dirección de los maestros Claudio Abbado, Sir Simon Rattle, Seiji Ozawa, Giusseppe Sinopoli, Rafael Frühbeck de Burgos, Gustavo Dudamel o Manuel Hernández-Silva entre otros. Director fundador de la Academia Latinoamericana de Trompeta en Caracas, cultiva a una prometedora generación de jóvenes talentos y es un invitado habitual de los conservatorios de Finlandia, España, Francia, Japón y Latinoamérica, así como invitado como jurado permanente en concursos internacionales.

Flores es un ávido promotor de la música contemporánea, su repertorio incluye estrenos de obras de compositores como Roger Boutry, Efraín Oscher, Giancarlo Castro, Santiago Báez, Juan Carlos Núñez o Sergio Bernal. En la actualidad está desarrollando un ambicioso proyecto de encargos compartidos a compositores como Arturo Márquez, Roberto Sierra, Paquito D’Rivera, Efraín Oscher y Christian Lindberg.

Artista de la casa Stomvi, toca instrumentos fabricados exclusivamente para él por esta prestigiosa firma, y participa activamente en el desarrollo e innovación de sus instrumentos. Su primer disco, La trompeta venezolana, ha sido lanzado por el sello GUATACA Producciones. Actualmente es artista exclusivo de Deutsche Grammophon, con quien ha producido ya los discos Cantar, con la Konzerthaus Orchester Berlin y Christian Vásquez; Entropía, premiado con la Medalla de Oro en los Global Music Awards 2017 y el Melómano de Oro; y Fractales, con la Arctic Philharmonic y Christian Lindberg.

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