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sábado 29 de agosto / 22.00 h

IL GIARDINO ARMONICO

Venezia!
Concerti e sonate da camera
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Programa

El Festival de Pollença les informa que el Sr. Giovanni Antonini no podrá intervenir en el concierto de Il Giardino Armonico de este sábado 29 de agosto, por motivos inesperados y graves problemas de salud en su familia y que debe atender inexcusablemente en Milán.

El concierto de Il Giardino Armonico se mantiene con la formación instrumental y adaptaciones al programa que constan en el archivo que se adjunta.

Disculpen las molestias.



ATENCIÓN, CANVIO DE PROGRAMA



Dario Castello (sec.XVI - ante 1658)

Sonata duodecima for 2 violins, cello and b.c.

"Sonate concertate in stil moderno" libro secondo

Venezia, 1644


Tarquinio Merula (1595 - 1665)

Canzon "La Pedrina"

Canzoni overo Sonate concertate per chiesa e camera, book 3 Op. 12

Venezia 1637


Luigi Rossi (1597 - 1653)

Passacaille Del seig.r Louigi

for theorbo solo


Tarquinio Merula

Ciaccona per due violini e b.c.

Op 12, nr 20 Venezia 1637

in Canzoni overo sonate concertate per chiesa e camera


Tomaso Albinoni (1671 - 1751)

Adagio in d-minor for two violins and b.c.


Antonio Vivaldi (1678 - 1741)

Trio Sonata in D minor RV 64 op.1/8 for 2 violins and continuo


PAUSA TÉCNICA


Pietro Marchitelli (1643 - 1729)

Sonata n.11 in A minor for two violins and b.c.

Andante, Allegro, Grave, Allegro


Dario Castello

Sonata decima a tre

"Sonate concertate in stil moderno" libro secondo

Venezia, 1644


Antonio Vivaldi

Sonata "Follia" op. I n. 12 RV63 for two violins and b.c


Stefano Barneschi i Marco Bianchi, violins
Marcello Scandelli, violoncel
Riccardo Doni, clavicèmbal*
Michele Pasotti, tiorba


*Instrument cedit per cortesia de la família Ignaczak

Notas al programa

Bàrbara Duran Bordoy

Musicóloga y escritora

VIAJE A VENECIA

A un viajero, doblar una pequeña esquina de las estrechas calles de Venecia todavía le puede recordar los restos de una música lejana, una sombra sonora de lo que fue la ciudad en tiempos pasados. Algunas de sus tiendas de música suelen poner, perdidas en medio del tráfico de personas y góndolas, fragmentos musicales de los maestros de música venecianos. Escuchar a Vivaldi o Castello en medio de una calle y día cualquiera, en Venecia, es un regalo raro y envenenado, porque la vivencia no se corresponde con el momento real, sino con un espejismo que hace recorrer espacio y tiempo recuperando la sonoridad esplendorosa que presidía los palazzos del barroco italiano.

Y, del mismo modo, se puede imaginar a Vivaldi atravesando las calles y entrando en el Ospedale de la Pietà, el lugar donde enseñó música entre 1703 y 1740, con una sola interrupción de ocho años. En este lugar se acogían niños y niñas sin hogar o ilegítimos. Allí recibían una buena educación, y sobresalían las adolescentes entrenadas como músicas, las figlie de coro. Vivaldi entró como maestro de violín, obteniendo de ellas un rendimiento tan excepcional que fueron reconocidas en los círculos aristocráticos y solicitadas a menudo para acompañar fiestas o ceremonias. Cabe preguntarse si la música de Vivaldi sería la misma sin aquellas jóvenes instrumentistas y cantantes que le permitían, cada mañana, llegar al lugar de trabajo y probar las muchas posibilidades del nuevo lenguaje instrumental que él iba imaginando. Un lenguaje que incluía la exploración tímbrica de los instrumentos de cuerda, pero también -y este hecho es muy importante- la generación y consolidación de estructuras formales que hoy conocemos como el concerto grosso, el concerto con ritornello o, sencillamente, los conciertos para a varios instrumentos.

Dario Castello, en cambio, fue uno de los maestros de música de San Marcos de Venecia anterior a Vivaldi y coetáneo de Monteverdi. Músico de vida misteriosa -no se sabe mucha cosa de él-, partía de la canzona renacentista con secciones contrastadas, pero donde se desarrollaban fragmentos de recitativos con bajo continuo según el nuevo stile moderno, además de trabajar un lenguaje casi virtuosístico que recordaba la interpretación improvisada. Todo ello preparó el camino a la generación de Vivaldi. Buena muestra de ello son las piezas del concierto de hoy, la Sonata duodécima para dos violines y la Sonata decima a tre, ambas con bajo continuo. Y cuando el bajo continuo aparece -a cargo del clave / órgano con viola o fagot, pero también tiorba o laúd- ya se puede decir que las técnicas renacentistas han pasado de moda y la nueva música del barroco, el stile moderno, ha hecho acto de presencia, como bien remarca Castello en el título general de la colección: Sonate concertate in stil moderno.

Tarquinio Merula trabajó de manera similar. La canzona «La Pedrini» presenta una melodía conocida sobre la que se van desarrollando las disquisiciones instrumentales y ornamentaciones melódicas que permiten a los instrumentos encontrar su propio lenguaje. Es decir, la exploración melódica conduce a la elaboración de un lenguaje exclusivamente instrumental que necesitaba encontrar su propio camino a partir de anteriores sobre las que se estructuraban las canzonas instrumentales. Pero de nuevo el título de la colección Canzoni overo Sonate concertate per chiesa e càmera muestra nuevos conceptos como el de sonate concertate, convirtiendo a Merula en un ejemplo muy temprano de experimentación barroca.

Pero aún permanecían estructuras previas en toda la elaboración de las nuevas formas instrumentales. Por una parte, formas vocales anteriores sobre las que se basaban las canzonas, por la otra, los bajos repetitivos que ofrecían las danzas o canciones populares, como era el caso de "La Folia". Vivaldi es uno de los compositores que usó este conocidísimo bajo en la Sonata Follia op. I n. 12 RV63 para dos violines y bajo continuo. La energía de la danza preside la sonata, que bien podría ser una ballata; el bajo es una melodía bastante conocida y que atrae a todos los instrumentistas con fuerza casi hipnótica.

La obra de Vivaldi se expande en el hallazgo de nuevas formas expresivas para la combinación de diversos instrumentos; y así la sonoridad deliciosa de la flauta de pico preside el Concierto en la menor RV 108 -¿para qué instrumentista lo escribió Vivaldi? El Concierto en sol menor RV 104 «La notte» es uno de los conciertos más conocidos de Vivaldi pero también de gran dificultad. El programa de hoy presenta este concierto en seis tiempos, algunos de ellos con intención claramente descriptiva (Fantasmi, Il Sonno), aunque mantiene la estructura de movimientos lento / rápido / lento / rápido... y donde se pueden oír referencias al tiempo lento del concierto «El otoño» perteneciente al ciclo de las Cuatro Estaciones.

Y llegados a este punto, hay que volver a pensar: ¿Para quién escribía Vivaldi estos conciertos? ¿Era para las solistas del Ospedale, para aquellas virtuosas casi adolescentes? ¿Cómo podían llegar a este nivel de ejecución? El Concierto RV 90 «Il Gardelino» desprende una pasión, vivacidad y luminosidad que lleva al renacer de los espíritus. Vivaldi estaba tocado de una gracia única, algo que ya reconoció el maestro Bach cuando copió y transcribió muchos de sus conciertos. La proporción divina de la música de Bach no pudo resistir la tentación de alimentarse, también, de la sal, la luz y el agua veneciana de Vivaldi.

Biografías

Il Giardino Armonico

Il Giardino Armonico

Il Giardino Armonico es invitado regularmente a festivales de todo el mundo en las salas de conciertos más importantes y ha recibido grandes elogios por conciertos y producciones de ópera, como L'Orfeo de Monteverdi, Ottone in Vila de Vivaldi, Agrippina de Händel, Il Trionfo del Tempo e del Disinganno, La Resurrezione y finalmente Giulio Cesare en Egitto con Cecilia Bartoli durante el Festival de Pentecostés y el Festival de Verano de Salzburgo en 2012.

Además de eso, Il Giardino Armonico mantiene una intensa actividad de grabación. Durante muchos años ha sido un grupo exclusivo de Teldec Classics, logrando importantes premios por la grabación de obras de Vivaldi y otros compositores del siglo XVIII. Después del éxito universal y el Premio Grammy recibido por The Vivaldi Album con Cecilia Bartoli (Decca, 2000), en 2009 una nueva cooperación con ella llevó al proyecto Sacrificium (Decca), álbum de platino y nuevamente premiado con el Grammy.

Más tarde, el grupo tuvo un acuerdo exclusivo con Decca / L’Oiseau-Lyre y lanzó varios álbumes exitosos: Händel, Concerti Grossi op. VI, Il Pianto di Maria con Bernarda Fink y dos CD con Julia Lezhneva.

Il Giardino Armonico también publicó los Conciertos para violonchelo de Vivaldi con Christophe Coin (Naïve) y los Conciertos para violín de Vivaldi con Viktoria Mullova (Onyx).

En coproducción con el Foro Nacional de Música de Wroclaw / Polonia, el grupo publicó Serpent & Fire con Anna Prohaska (Alpha Classics - Outhere music group, 2016) ganando el ICMA "voz barroca" en 2017 y La morte della Ragione en 2019, que ganó el Diapason d'Or y le Choc Classica.

También en Alpha Classics, el grupo publicará con Patricia Koptachinskaja un volumen centrado tanto en Vivaldi como en compositores italianos contemporáneos seleccionados.

La grabación de cinco Conciertos para violín de Mozart con Isabel Faust es el resultado de la cooperación con la gran violinista (Harmonia Mundi, 2016). Este disco obtuvo el Premio Grammophone y Le Choc de l'année en 2017.

Il Giardino Armonico es parte del proyecto de veinte años Haydn2032 para la grabación de las Sinfonías Haydn completas (Alpha Classic) y una serie de conciertos temáticos en toda Europa. Los primeros álbumes ya han sido publicados: en 2015 La Passione ganó el Echo Klassik mientras que Il Filosofo fue “Choc of the year” de Classica. Solo e Pensoso e Il Distratto también están disponibles en CD y LP. El último volumen ganó el Premio Gramophone en 2017.

Telemann ganó el Diapason d'Or de l'année y el Echo Klassik en 2017. El octavo volumen de La Roxolana se publicó en enero de 2020.

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